Cuestiones sobre aplicaciones homeopáticas

Cuestiones sobre aplicaciones homeopáticas

| 8 Oct 2013 | Blog

TerrazasEn ésta pequeña entrada, me gustaría mencionar algunas cuestiones sobre las aplicaciones de la homeopatía dentro del campo de la Agricultura.

Existen diversos  autores que han escrito sobre homeopatía en la agricultura, pero sobre aplicaciones, sus diferentes formas, momentos, frecuencias y dosis de aplicación, o sobre que tipo de maquinaria es la más adecuada, no encontramos mucho. Este tema es muy impòrtante en cuanto a  lo que son hoy en dia las prácticas agrícolas.

Las prácticas actuales contemplan dos tipos de aplicaciones genéricas: las preventivas y las curativas. Dentro del término preventivo a excepción de algunos cultivos como viña, peras o manzanas, papas y otros, que en función de los párametros relacionados con la climatología, los servicios agrarios dan un “aviso” de riesgo de aparición de enfermedad criptogámica o plaga, en el resto  de cultivos no es así,  y están dejados en muchos casos tanto la frecuencia y el momento de aplicación  a determinaciones subjetivas y las propias de presión del mercado tanto de agroquímicos ( naturales o no) como de la relacionada con la venta de los frutos.

Prevención es dar un tratamiento que se realiza antes de que aparezca la enfermedad, pero una prevención  acertada es muy compleja de determinar y en muchos casos normalmente se traduce en la aplicación de un producto sin más, con sus efectos posteriores sobre la planta de difícil cuantificación. De hecho si utilizamos, el sentido común, deberíamos aplicar en la agricultura similares parámetros que cuando nos sucede “algo” a nosotros. Me refiero a que, deberían estar presentes las anomalías en las plantas tanto en cuestiones orgánicas relacionadas con la bioquímica, los parásitos-insectos, u otro tipo de patologías como los virus, bacterias y hongos, o las propias causadas por el manejo de los cultivos, para poder ir al facultativo y aplicar los remedios recetados. Por lo que el método desde el punto de vista de Unho sería  la consultoría técnica personalizada para cada caso concreto, y una vez presentado el caso realizar los ajustes sobre el cultivo y la aplicación de los remedios que se consideren oportunos. Si bien, la posibilidad resultante debida a la práctica común, que si no se aplica “tal o cual” remedio en un plazo determinado tendré la enfermedad, es una lección que existe y se debe tener en cuenta, debido a que las plantas están mucho más inmersas en el entorno natural, que nosotros ( más individualizados).

Tener cada vez más claro que una planta sana, fuerte y con una genética adecuada ya sea de semilla o esqueje, hortícola o  frutal, es un inicio fundamental que se debe tener muy en cuenta de cara al éxito; para posteriomente poder realizar un análisis pormenorizado de sus necesidades tanto nutricionales, como de fechas de implantación, dado los ciclos a los que pertenecen cada especie y variedad, así como un correcto manejo del agua. Pero el hecho de plantar o trasplantar, osea el lugar donde se asientan las plantas debe de estar bien acondicionado.

Muchas cuestiones podrían hoy entrar en debate si tomamos algunos  axiomas usados “vox populi” al pié de la letra, pero es una base sobre la que podemos desarrollar aquellos aspectos que al traspasar la mera frase utilizada cual receta o dogma , nos permite una investigación personal;  una de ellas la que voy a exponer, parte de un texto que les añado a continuación que contiene algunas recomendaciones de aplicación de los remedios agrohomeopáticos y en qué situaciones deben ser aplicados.
El texto sugerido dice así:” Reglas básicas que hay que seguir: Cualquier aparato pulverizador puede valer, mochila de tratamientos, bomba pulverizadora, regaderas, UBV, etc… Pueden también ser inyectados vía sistema de fertirrigación. Las dosis deben ser calculadas cuidadosamente, sobre todo en grandes superficies.
No mezclar los remedios homeopáticos con otros productos, sólo con agua. No usar herbicidas, pesticidas, fungicidas o fertilizantes comerciales antes de al menos 10 días de la aplicación del remedio homeopático, porque si no todos los efectos positivos del remedio podrían ser anulados. Aguas escesivamente ácidas o alcalinas puede afectar la acción del remedio, normalmente reduciendo su efecto. Asegúrese de que su equipo no está contaminado. Residuos químicos puede contrarrestar el efecto. Si tiene dudas, hay que enguajar con agua lo más caliente posible o al vapor.” Hasta aquí la cita.

Pues bien, si esto fuese así, dificilmente podríamos estar aportando con la aplicación de remedios homeopáticos, soluciones o ventajas a los cultivos en éstos tiempos, por lo que, siguiendo los mismos principios que usamos para nosotros cuando tomamos remedios homeopáticos, llegamos a prácticas más normales y menos extremas con resultados igualmente buenos. Pongo por ejemplo una plantación tremendamente deteriorada por las circunstancias de parásitos, melaza o secreciones de los insectos, hongos saprofitos, polvo etc.., en general suciedad, uno cuando está sucio y eso es diario, se lava esté o no tomando remedios homeopáticos, y los jabones son lo que son, productos químicos, tensoactivos de diversa índole y calidad, mezclados y con diferentes características y composiciones, y la piel es el órgano más grande que tenemos; luego comemos, según gustos de cada uno, en algunos casos preparados con sus conservantes colorantes saborizantes, y así, un sin fín de factores cotidianos, pues bien, a pesar de estos factores en contra, no por eso dejamos de tomarlos y no por ello dejan de ser eficaces los remedios homeopáticos. Es verdad que recomiendan no tomar determinadas bebidas estimulantes o con principios fuertes, podríamos decir que todo ello parte de influencias de principos del siglo pasado que se consideran correctas y por ello se repiten. Por contra son hoy en día tantos los factores no naturales que concurren en la vida, que pensar que los usos (centrémonos en las plantas) agrícolas de un remedio homeopático son tan frágiles que dejarían de funcionar, contrapone la lógica de su propia esencia, todo ello debido a la comprensión intelectual de los mecanismos de observación de su funcionamiento, que por métodos deductivos referidos a su composición ( la de los remedios) basados en la química del remedio agrohomeopático y utilizado en un razonamiento inverso,considera facilmente perturbable dicho remedio, dado que encontrar una molécula en su composición es como el dicho de “la aguja en un pajar”. Considero que esta visión (química) no es la adecuada y debemos centrarnos en otros aspectos que a día de hoy están en sus inicios a nivel de investigación, como es la esencia del agua y que una visión rozando la física o la energética es más apropiada.

Llegados a este punto por prudencia, si aplicamos remedios homeopáticos (mundo vegetal), podríamos decir que debemos darle un tiempo normal de asimilación, lo que mejor convendría a la planta sería un riego de agua clara y limpia, sin productos químicos ni nada, no mezclar con otros tratamientos de otra índole para no perturbar su correcta asimilación e identificación por parte de la planta. Caso de considerar que en un breve plazo (24, 48, 72 hrs)  tiene que aplicarse un tratamiento de otra índole, lo lógico sería establecer el programa de tratamientos según dictamine el consultor, para poder establecer  la correcta frecuencia de las aplicaciones. Las máquinas al igual que todos los materiales deben estar limpios y para ello estan los lavados con jabones y la acetona, luego se lleva a cabo un  un enguaje y un aclareo final con agua y así con toda la instalación.

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